Desde niños somos instruidos en los valores culturales comunes y los tomamos como un hecho establecido. Por ejemplo consideramos que el cereal en el desayuno se ha convertido en el alimento "correcto".
La socialización, es decir aprender cómo es nuestra cultura, moldea los cánones por los que vivimos. Damos por hecho nuestro estilo de vida. ASUMIMOS QUE LAS COSAS SON COMO DEBEN SER. Por ejemplo también pensamos que el agua embotella es saludable, y la publicidad nos dice que empresas como Coca Cola y su agua embotellada es más saludable pero lo que no nos dicen es que esa agua es también potable sin ser procesada, así nosotros llegamos a pensar que es mejor consumir esa agua y botamos nuestro dinero porque al final la misma agua potable sin ser purificada tomamos.
Aceptamos los valores y normas que presenta la pantalla y la propaganda sencillamente porque "Así es la vida". Si nuestro sistema económico establece un salario mínimo, lo aceptamos como "JUSTO" sin pensarlo dos veces. Si alguien viola nuestra propiedad, felizmente entablamos juicio, después de todo "para eso está la ley".
Los valores, creencias y normas de nuestra sociedad penetran tan profundamente en nuestra mente que ya no vemos las alternativas. Por eso es que a través de todos los evangelios, Jesús presenta el Reino de Dios como un nuevo orden que rompe con las costumbres, valores y proposiciones antiguas que gobiernan nuestra vida. Como ciudadanos del reino no podemos asumir que las cosas están bien solamente porque "así son".
Los cristianos no debemos ser ningunos tontos y aceptar todo solo porque "así se acostumbran las cosas". Los cristianos somos, o deberíamos ser, personas pensantes, que cuestionan todo lo que está en contra de los valores del Reino de Dios.
Por eso ya lo he dicho en otras ocasiones: BIENAVENTURADOS LOS QUE CUESTIONAN TODO, PORQUE ELLOS CONOCERÁN LA VERDAD Y COMENZARÁN A HACER CAMBIOS.
No puedo concebir a un cristiano que no cuestiona las cosas porque entonces ¿Qué cambio hay en su vida? Jesús dijo que por sus frutos se conocerán a sus seguidores. Y parte de esos frutos es ya no vivir según los valores del sistema de pecado.
Mis estimados y estimadas, escribo esto porque me encuentro preocupado por la poca importancia que muchos cristianos le dan a su realidad social. ¡Dios quiera que ustedes puedan cuestionar las cosas que van contra el Reino de Dios y no hacer las cosas solo porque así se acostumbran hacer!
Un abrazo.
Que el Shalom de Dios sea con ustedes.
Ezequiel Barrera
0 comentarios:
Publicar un comentario